Autor:

Museo particular de Manuel S. Muñoz

sábado, 26 de julio de 2025

Casio TV-970 - La Televisión de Bolsillo del Nuevo Milenio

 

🔍 Estado actual: Buen estado físico, pantalla LCD íntegra, sin probar funcionamiento por falta del alimentador de corriente y un sintonizador TDT.

Año de fabricación: 2001


Año de adquisición: Donación en 2025


Procedencia: Donado por mi amigo Miguel Ángel Reviriego




La televisión que cabía en el bolsillo

    Si la Sanyo de 14" representaba la portabilidad de los años 80, la Casio TV-970 encarnó la revolución de la verdadera movilidad en el nuevo milenio. En 2001, cuando las pantallas LCD comenzaban a emerger como el futuro de la visualización, Casio creó algo que parecía sacado de una película de ciencia ficción: una televisión que realmente cabía en el bolsillo.

Cómo llegó a mis manos

    Esta pequeña maravilla tecnológica llegó a mi colección gracias a la generosidad de mi amigo Miguel Ángel Reviriego. Miguel Ángel siempre ha tenido buen ojo para los gadgets innovadores, y esta Casio fue una de sus adquisiciones más llamativas de principios de los 2000.

    Cuando decidió modernizar su colección de dispositivos portátiles, pensó inmediatamente en mí: "Esto tiene que estar en tu museo", me dijo con esa sonrisa cómplice de alguien que sabe apreciar la tecnología curiosa.

Especificaciones técnicas

Pantalla: LCD TFT a color de 2,2 pulgadas
Resolución: 220×176 píxeles
Sintonizador: Analógico PAL/SECAM
Antena: Telescópica extraíble
Alimentación: 4 pilas AA o adaptador AC
Autonomía: Aproximadamente 2-3 horas con pilas
Controles: Botones táctiles para volumen, canales y menú
Dimensiones: Aproximadamente 12×8×3 cm
Peso: Unos 300 gramos con pilas
Extras: Auriculares incluidos, soporte de mesa

Un salto cuántico en portabilidad

    En 2001, la diferencia entre esta Casio y cualquier televisión "portátil" anterior era abismal. Mientras que las TV portátiles tradicionales pesaban varios kilos, la TV-970 pesaba menos que un libro. Mientras que las otras necesitaban una mesa para funcionar, esta cabía literalmente en la palma de la mano.

    Era el futuro hecho presente: televisión de verdad, en color, con calidad decente, en un formato que podías llevar realmente a cualquier sitio.

La tecnología LCD en 2001

    Esta Casio llegó en un momento crucial de la tecnología de pantallas. Las LCD a color estaban emergiendo, pero eran caras y complejas de fabricar en tamaños pequeños. Que Casio consiguiera meter un sintonizador de TV completo, amplificador de audio, y una pantalla LCD de calidad en un dispositivo tan compacto era casi mágico.

    La pantalla, aunque pequeña para los estándares actuales, ofrecía una calidad de imagen sorprendente para la época. Colores vivos, contraste decente, y sobre todo, visibilidad en exteriores que los CRT nunca podían ofrecer.

Los usos que nadie había imaginado

El ejecutivo en el tren: Por primera vez se podían ver las noticias durante el trayecto al trabajo
El estudiante universitario: Seguir las series favoritas entre clases
Las emergencias informativas: Mantenerse conectado durante cortes de luz o situaciones especiales
Los viajes familiares: Entretener a los niños en el coche (¡cuando había cobertura!)
Los eventos deportivos: No perderse el partido incluso estando fuera de casa

La era dorada de la televisión analógica

    La TV-970 llegó en los últimos años gloriosos de la televisión analógica terrestre. En 2001, la TDT aún era un proyecto futuro, y la señal analógica ofrecía una cobertura amplia y estable. Esta Casio podía sintonizar cualquier canal disponible en la zona, desde TVE hasta las televisiones autonómicas y locales.

    Era fascinante ver cómo esta pequeña pantalla conseguía mostrar los mismos programas que veías en casa, pero con la libertad absoluta de movimiento.

Los programas de principios de los 2000

    Esta televisión fue testigo de algunos de los programas más emblemáticos de la época:

Gran Hermano - El reality que cambió la televisión española
Operación Triunfo - Los inicios del fenómeno musical
El Precio Justo - Las tardes con Carlos Lozano
Crónicas Marcianas - Las noches más surrealistas de Telecinco
Los Simpson - La serie que conquistó todas las edades

El dilema de las pilas

    Como todos los dispositivos portátiles de la época, la TV-970 tenía una relación amor-odio con las pilas. Cuatro pilas AA proporcionaban unas 2-3 horas de visualización, lo que significaba planificar cuidadosamente cuándo y cómo usarla.

    El momento más dramático era cuando, en mitad de un programa interesante, la pantalla empezaba a perder brillo y sabías que las pilas se agotaban. Era una carrera contra el tiempo para encontrar pilas de repuesto o un enchufe.

La antena telescópica: símbolo de una era

    Esa pequeña antena telescópica plateada era más que un componente técnico: era el símbolo de la búsqueda de señal. Extenderla completamente, orientarla hacia donde intuías que estaba el repetidor, caminar buscando la posición perfecta... era todo un ritual que las generaciones actuales no pueden entender.

Estado actual y curiosidades

Condición física
    La TV-970 ha envejecido sorprendentemente bien. La carcasa plateada mantiene su aspecto futurista, los botones responden al tacto, y la pantalla LCD no presenta píxeles muertos visibles. Sin embargo, le falta el adaptador de corriente, elemento crucial para su funcionamiento.

¿Funciona aún?
    Esta es la gran incógnita. Aunque encontrase un adaptador de corriente o le pusiera unas pilas nuevas es imposible verificar si el sintonizador sigue operativo. Con el apagón analógico, aunque funcionara perfectamente, no podría recibir señales de televisión actuales sin un conversor TDT.

El fin de una era tecnológica

    La TV-970 representa el canto del cisne de la televisión analógica portátil. Pocos años después de su lanzamiento, la televisión digital terrestre empezó su despliegue, haciendo obsoletos todos estos dispositivos analógicos.

    Es irónico pensar que esta maravilla tecnológica tuvo una ventana de utilidad relativamente corta, víctima del progreso que ella misma ayudó a acelerar.

Casio: más que calculadoras

    Esta televisión demuestra la diversificación tecnológica de Casio en los años 2000. La empresa, famosa por sus calculadoras y relojes digitales, se aventuró en territorios inexplorados con productos como este, demostrando su capacidad de innovación en electrónica de consumo.

Reflexión sobre la obsolescencia tecnológica

    La TV-970 es un perfecto ejemplo de cómo la tecnología puede ser revolucionaria y obsoleta casi simultáneamente. En 2001 era ciencia ficción; en 2010 ya era una curiosidad histórica. Hoy, cualquier smartphone tiene una pantalla infinitamente superior y acceso a contenido audiovisual ilimitado.

    Pero hay algo mágico en su especificidad: estaba diseñada para hacer una sola cosa -mostrar televisión- y lo hacía extraordinariamente bien para su época.

Reflexión personal

    Cada vez que veo esta Casio en la vitrina del museo, no puedo evitar admirar la audacia de sus ingenieros. En una época donde las pantallas LCD eran caras y los dispositivos portátiles consumían mucha energía, alguien tuvo la visión de crear algo que parecía imposible.

    Miguel Ángel tuvo razón al pensar que debía pertenecer a esta colección. Es más que un dispositivo: es un testimonio de los sueños tecnológicos del nuevo milenio, cuando todo parecía posible y el futuro cabía literalmente en el bolsillo.

Próximamente buscaré un adaptador de corriente y un sintonizador TDT para intentar revivirla, aunque sea solo para escuchar el silencio de las ondas analógicas que ya no existen.

    ¿Recuerdas cuando tener una TV en el bolsillo parecía ciencia ficción? ¿Tuviste algún gadget de principios de los 2000 que te hiciera sentir que vivías en el futuro? ¡Comparte tus recuerdos tecnológicos en los comentarios!